El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos para la salud pública mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 685.000 mujeres murieron por esta enfermedad en 2020, mientras que las estimaciones correspondientes a 2024 sitúan la cifra en aproximadamente 694.000 fallecimientos.
Esto significa que, al observar el número absoluto de muertes estimadas, no se produjo una reducción entre ambos períodos. Sin embargo, la situación debe analizarse considerando también las tasas de mortalidad ajustadas por edad y las diferencias existentes entre países, ya que el crecimiento y el envejecimiento de la población mundial influyen en el número total de fallecimientos.
En Paraguay, los registros del Ministerio de Salud Pública muestran una tendencia favorable. Durante 2025 se contabilizaron 401 defunciones por cáncer de mama, frente a las 491 registradas en 2020. La diferencia de 90 fallecimientos representa una reducción del 18,3 % en cinco años.
El descenso también se observa en la tasa nacional de mortalidad. En 2020 se registraban 16 fallecimientos por cada 100.000 mujeres, mientras que en 2025 el indicador bajó a 12,6 por cada 100.000 mujeres.

Las tasas más elevadas
De acuerdo con los datos de la cartera sanitaria correspondientes a 2025:
- Misiones presentó la tasa más elevada del país, con 22,4 fallecimientos por cada 100.000 mujeres, producto de 13 defunciones
- le siguió Paraguarí, con una tasa de 22 Ñeembucú, con 8
- Guairá, con 17
- y Boquerón, con 6.
Al considerar la cantidad total de fallecimientos, Central concentró el mayor número de casos, con 126 muertes. Posteriormente aparecen Alto Paraná, con 45; Itapúa, con 34; Capital, con 33; y Caaguazú, con 27.
Aunque la disminución registrada representa un resultado favorable para el país, el cáncer de mama continúa demandando esfuerzos sostenidos en materia de prevención, diagnóstico temprano y acceso oportuno al tratamiento.
Detectar a tiempo
El Ministerio de Salud insta a las mujeres a conocer sus mamas y consultar ante cualquier cambio, signo de alarma o anomalía. Los controles deben realizarse de acuerdo con la edad, los antecedentes personales y familiares y las indicaciones de los profesionales de salud.
La detección temprana permite identificar lesiones en etapas iniciales, facilitando el acceso oportuno al tratamiento y aumentando las posibilidades de recuperación. Por ello, la prevención, los controles y el diagnóstico precoz siguen siendo herramientas fundamentales para disminuir el riesgo de fallecimiento.
El descenso de 18,3 % en las defunciones registradas entre 2020 y 2025 constituye un dato positivo para Paraguay. El desafío ahora es sostener esta tendencia y fortalecer el acceso a la prevención, al diagnóstico y al tratamiento en todo el territorio nacional.
Fonte: La Nacion
